estadisticas

martes, 22 de enero de 2013

Le Pylône - La Grave 2013

 
 
 Un año más al llegar el mes de enero, nos hemos reunido la banda y hemos puesto rumbo al norte en busca de calidad en el  hielo. 
Este año el destino elegido ha sido la villa francesa de La Grave - La Meije, situada en los Alpes del Delfinado.  
 
 
Cuando llegamos lo tenemos todo hecho, Patri y Sito llevan una semana  por la zona en tareas de exploración.
Ellos se han encargado de encontrarnos el alojamiento en la localidad de Las Terrasses, en las afueras de La Grave y de localizar las cascadas que se encuentran formadas, así como su aproximación.
 

Menudas vistas tenemos este año, frente a nuestro apartamento se encuentra la cara norte del Pico de La Meije con sus 3984 metros de altura.



   La jornada comienza por despojar a los coches de su manto blanco, después bajamos hasta las instalaciones del telesilla de la estación de esquí de La Grave donde aparcamos.


Desde la misma entrada al telesilla partimos por una pista en medio del bosque, hay gran cantidad de nieve y aventurarse fuera de la huella no es nada recomendable.


En apenas 20 minutos tenemos frente  a nosotros el objetivo para hoy, "La Pylône", una cascada sencilla a priori, de grado entre 3+ y 4 dependiendo por donde se afronte.


 Sorteadas las cordadas, Raúl sera mi compañero. Arranco por la izquierda pero me bajo al ver el agua como corre bajo el hielo y busco fortuna más a la derecha.


Algo más a la derecha paralelo a mi asciende el otro Fernando (hay mucho burro con el mismo nombre je,je.) que hace cordada con Anselmo.


la 1ªreunión la monto con unos 30 0 35 metros recorridos en una cómoda repisa sobre dos parabolts, al poco ya tengo a mi lado a mi compañero que sube disfrutando como un enano que se suele decir.


Me comenta si le dejo el siguiente largo y se lo cedo gustoso, impresionante su evolución, es su segundo año y se mueve ya como un veterano.


Por la derecha también han echo el relevo y es ahora es Anselmo el que parte de primero en su cordada.


Lo que desde abajo parece un tumbarral cambia cuando se mira de lado je,je.


Con tranquilidad y buen hacer Raúl va gestionando su largo. También se ha echo unos muelles como los de Avigamo je,je.


Montando la reunión al poco de salir de la vertical en un árbol y llamándome para que suba a su encuentro. Esta tirada es también de unos 30 o 35 metros de cuerda


Poco a poco vamos llegando todos a la reunión común, desde la que en un rapel de 60 metros estaremos de nuevo a pie de cascada.

 
La dejamos montada en top-rope y dedicamos el resto de la jornada a ir haciendo metros para coger fondo.
 

 Sito y Patri que ya la han escalado la pasada semana se dedican ha ir haciendo diferentes variantes.


También hay tiempo para aprender nuevas técnicas aprovechando que contamos con dos profesionales entre nosotros.


Como esta reunión con gasto mínimo de cordino que cuenta con un abalakov en horizontal y otro en vertical.


Acabada la jornada regresamos por el mismo sendero, alegres (alguno tiene pilas de Duracell je,je.) y satisfechos de esta toma de contacto.
 
 
Poniendo fin al día de hoy brindando con unas cervezas y sintiéndome profundamente afortunado de contar con tan grandes compañeros y amigos.
 
 

sábado, 19 de enero de 2013

"Los tres últimos problemas de los Alpes" de Anderl Heckmair

   
    En estos días, en que el mal tiempo me impide salir al monte y no teniendo ningún libro nuevo que leer, he devorado de nuevo "Los tres últimos problemas de los Alpes", texto escrito por uno de mis ídolos de juventud.

Anderl Heckmair nació el 12 de octubre de 1906. Su padre, cuya familia tenía un negocio de jardinería, era un maestro jardinero de la ciudad de Munich que murió en 1916 en la Primera Guerra Mundial. En la imposibilidad de poder criar a dos hijos, la madre de Anderl envió a sus hijos a un orfanato. Es durante el verano de 1918 al visitar una clínica en Suiza donde comienza su pasión por las montañas.
 
          En 1927  se matriculó en la Escuela Superior de Horticultura en Weihenstephan para poder pasar cada fin de semana en  ellas.
 
" como conseguí vivir, estudiar y pasar los fines de semana en las montañas, sigue siendo un misterio incluso para mi".

 Así según crecía su amor por la escalada disminuía proporcionalmente su compromiso con la horticultura.
   Entra a trabajar en una empresa de jardinería, de la que es despedido después de un accidente de moto que le obliga a ingresar en el hospital. Cobra de un seguro 1.000 marcos, una suma considerable en aquella época. Son los años de la gran crisis económica que asola Europa y  decide como muchos jóvenes alemanes vagabundear bajo las paredes de los Alpes mientras le dure el dinero, buscando un posible éxito en alguna que le abra un hueco en la historia del alpinismo.
 
"En los años que siguieron a 1928, la grave crisis de paro forzoso afectó particularmente a los adolescentes. Su ansia de acción, les empujo entonces violentamente hacia las montañas. Tal fue mi destino".

  Heckmair comienza a escalar en roca a finales de los años veinte en las montañas de la "Kaiser Wilde", Wetterstein, Karwendel, Dolomitas y los Alpes Occidentales.  
  A principios de 1930 había hecho ascensiones tan audaces para la época como la cara norte de la Cima Grande de Lavaredo(primer ascenso en cinco horas sin un vivac),la cara noroeste de la Civetta ,o la cara este de la Sans Maor entre otras. Comienza a escalar en hielo y hace la primera ascensión a la cara norte del Grand Charmoz en 1931.

 En este tiempo tres paredes norte se resisten al empuje de los alpinistas, las paredes del Matterhorn o Cervino, Grandes Jorasses y la del Eiger .

"Un anochecer, en el Stripsenjoch, estábamos hablando de nuestras escaladas mientras tomábamos el té, la conversación versó sobre los últimos grandes problemas... Pronunciamos incluso el nombre mágico del Eiger...Con las mejillas encendidas  no pensamos ni en dormir, y al amanecer nuestra decisión estaba tomada: alguna de aquellas paredes debía ser nuestra."

Poco después, los hermanos Schmidt logran ascender la cara norte del Cervino (1931) y más tarde la cara norte de las Jorasses es ascendida por Rudel Peters y Martín Maier (1935).
    En 1933 obtuvo el título de un guía de montaña. Una de sus primeras clientes fue la actriz Leni Riefenstahl, que acaba de rodar una película sobre las montañas, "la luz azul" y con la que mantendrá un corto affaire.

Pero el 24 de julio 1938 entra en la historia al alcanzar junto con Vorg Wiggerl y los austriacos Heinrich Harrer y Fritz Kasparek la cumbre del Eiger, tras deambular durante tres días por el laberinto de su cara norte, han resuelto el último gran problema de los Alpes. Su logro es considerado uno de los mejores momentos de alpinismo y Heckmair y sus compañeros son agasajados como héroes por el Reich alemán.
 

          Esto no le concedió ningún tratamiento especial, cuando estalló la guerra. Fue reclutado y enviado al frente del este, donde su compañero Vorg cayó en el primer día de la campaña  rusa. Heckmair finalmente tuvo éxito en conseguir ser destinado al regimiento de Alta Montaña, en la que muchos de sus amigos estaban sirviendo.
 
Después de la guerra continuo escalando, visitó diferentes cordilleras  a lo largo de América, África y el Karakorum en Pakistán.
   En 1968 se convirtió en el primer presidente de los Guías de Montaña y la Asociación  de  instructores de Ski de Alemania y continuó trabajando de guia hasta finales de los años ochenta.

   El 1 de febrero de 2005 fallecía a la edad de 98 años, fumador empedernido y bebedor habitual de aguardiente, a la pregunta indiscreta de un periodista sobre lo poco apropiado de estos habitos para la practica del deporte contesto:

            " En la montaña, lo que verdaderamente cuenta es la experiencia"

un libro de fácil lectura y buena digestión que nos transporta a aquellos años gloriosos del alpinismo y que no debería faltar en la librería de todo buen aficionado del genero.
 
 

viernes, 11 de enero de 2013

"Norte clásica" en Peña Ubiña

     Hoy me he arrimado hasta Tuiza, la llegada de un frente para el fin de semana me convence para aprovechar la ventana de buen tiempo pronosticada para hoy por la mañana. Cuando llego, una pareja prepara equipo como para hacer la Ferrari al Torre, me calzo las botas, cojo la mochila y marcho por la parte alta del pueblo.


En apenas media hora me planto en el refugio de la Vega del Meicín, para mi desgracia esta cerrado y me quedo sin tomar café, pasan ya 20 minutos de las nueve.


Continuo camino arriba por el valle de Covarrubia , disfrutando de la soledad y del silencio, sobre todo del silencio, solamente roto por algún rebeco que escapa al verse sorprendido por mi presencia.


No he madrugado, no tengo prisa, solo busco seguir cogiendo fondo progresivamente, unos 40 minutos me ha llevado alcanzar los joyos de la cabra desde el refugio.
.

Por el Este empieza a encapotarse el cielo, sopla viento en las alturas y se ve como las nubes avanzan rápidas.


             Ante mi tengo mi ruta para hoy completamente despejada, bajo la cara norte no corre ni una brizna de aire.


  Comienzo la travesía en busca del corredor que me de acceso a la arista, a la altura de la cueva decido hacer una pequeña parada para beber y comer una barrita.


Una vez saciado, gano altura rápidamente, la nieve se encuentra en perfecto estado y además hay trazas de huella en algunos tramos que me permite avanzar más rápido.


Cogo lo más alto posible la vira diagonal que conduce a la arista, todo el camino vengo con la duda de si tendré que hacer la diagonal en mixto, pero esta cubierta de nieve.


Tras superar la vira diagonal observo los corredores que he de ir enlazando más arriba hasta alcanzar el colladito que me de acceso a la otra vertiente.


 el viento, por momentos, hace acto de presencia, levantando diminutos cristales de nieve polvo que me dificultan la visión.

 
Dos corredorcitos, ambos con traza de huella conducen a sendos colladitos que dan acceso a la vertiente Noroeste, decido tomar el más alto.
 
 
Desde el colladito observo el itinerario que debo seguir por la otra vertiente para alcanzar la cumbre.
  
 
cojo un corredor evidente con dos estrechamientos entre roca donde aflora el hielo.
 
 
una vez superados, se ve ya la cima, con dos posibilidades de alcanzarla, me decido por la derecha que esta un poco más vertical y da más ambientillo. 
 

Tres horas después de abandonar el coche alcanzo el punto más alto, el ambiente en la cima es desagradable, las rachas continuas del viento apenas me permiten sacar una foto.

 
Hacia la meseta las nubes cubren el horizonte, Ubiña la pequeña emerge por momentos en el mar de nubes, pero rápidamente se vuelve a sumergir.
 
 
 Me lanzo para abajo sin dudarlo por el canalón Este buscando escapar del aire, cosa que no consigo, pues el viento bate toda la vertiente.

 
Por debajo del collado de Terreros vuelve de nuevo la calma, el viento cesa y me relajo un poco, bajando un poco el ritmo en el descenso.


 
Mirando hacia la Almagrera y echándole un poco de imaginación je,je, uno parece estar viendo las torres del Paine en Patagonia.
 
 
Echo una última mirada al circo del Meicín y echo a correr hacia el coche, apenas pasa de la una de la tarde y quiero llegar para comer en casa (que el chigre en Tuiza este también cerrado ayudara a que llegue para comer je,je.)
 

domingo, 6 de enero de 2013

"Corredor del Marqués" a la Torre de Santa María

 
 
Son poco más de las ocho cuando empieza a clarear el día mientras caminamos por las Barrastrosas provenientes del refugio de Vegarredonda donde hemos pernoctado
 
 
La temperatura es agradable y la nieve esta inmejorable, en la llampa cimera ya hemos tenido que calzarnos los crampones, pues donde no hay huella hecha se requiere bastante esfuerzo para cantear con las botas.
 
 
A la vista ya tenemos el objetivo de hoy, una ascensión que ya conozco, fácil y agradable, con la que comprobar si ya he superado la lesión en el trapecio que me ha tenido en el dique seco mes y medio
 
 
 En la entrada del corredor montamos una reunión y parto rápido en busca del paso mixto de entrada, este año se encuentra sin verglass y se deja hacer bien. 
 
 
 Tras el mixto, en la pared de la derecha chapo una reunión y continuo hacia otra situada más arriba en el margen derecho del corredor, mientras tanto otras cordadas van llegando.
 
 
tras tanto tiempo inactivo las sensaciones son buenas. Al alcanzar la reunión, Pacho parte a mi encuentro en su estreno en la actividad invernal, gestionando con habilidad el paso de entrada. 
 
 
 En el segundo largo parto recto a buscar una reunión que se ve desde la primera, poco antes de alcanzarla diviso otra más arriba mejor emplazada.
 
 
la nieve esta para disfrutar, con ese punto de dureza que da confianza al pinchar con piolets y crampones.
 
 
Si se le puede poner alguna pega, sea el que este marcada la huella en varios tramos. El tercer largo sale en travesía diagonal hacia la izquierda.
 
 
alcanzado un colladito gira y parte recto a buscar una reunión ya visible en la pared de la derecha.
 
 
el ambiente es fantástico, como lo echaba de menos.
 
 
Desde aquí, un largo cortito, el cuarto, nos deja en la base del diedro por el que discurre el último largo hasta la cima.
 
 
las nubes parece que cubren el valle, mientras aquí arriba el sol empieza a asomarse.
 
 
 
En el último largo el diedro no se parece en nada al de la última vez, todo cubierto de verglass, de eso hace ya dieciocho años, parece mentira como pasa el tiempo.
 
 
En la parte superior del diedro hay un clavo, a partir de aquí giro a la derecha para hacer una travesía por debajo de la cresta, al final de esta hay otro clavo.
 
 
unos metros más arriba salimos a la  cima. Pacho saborea y celebra su primera cumbre en invierno.
 
 
Junto al buzón de la cima bebemos, comemos algo, chocolate que va directo al michelin (este es el único que ha disfrutado del parón, de echo ha renacido cuando estaba en serio peligro de extinción) y sacamos las fotos de rigor.
 
 
La siguiente cordada asoma por la cresta y montan la reunión en la instalación de rapel, así lo indica la guia de Adrados. Yo siempre hice la travesía, el clavo de época y la huella abierta que me encontré en esta ocasión, me hacen pensar que no me equivoque el recorrido.
 
 
Aun habremos de esperar que suba otra cordada que les sigue para poder tirar las cuerdas en el rapel, en ella viene un conocido, Noel, que han salido de madrugada desde Oviedo.
 
 
Bajamos alegres y satisfechos, el esfuerzo después de tanto tiempo de inactividad sumado a que Pacho no subió agua y hemos tenido que compartir un litro para dos empieza a hacerse notar, rapelar en horizontal en el tercer largo se hace cansino.
 
 
Un quinto rapel volado nos deja de nuevo sobre los restos del antiguo glaciar de Cemba Vieya.
 
 
 
Desandamos el camino realizado sin luz de madrugada, disfrutando ahora de las maravillosas vistas que la claridad nos ofrece.
 
 
Volviendo de nuevo a Vegarredonda, donde aun tenemos que recoger en el refugio los sacos y enseres que hemos dejado alli, hecho esto partimos hacia Pandecarmen donde hemos dejado el coche. 
 
 
Y celebrar en Cangas la primera del 2013, donde estan de carrozas de Reyes, con sidra y unos buenos chorizinos fritos con huevos y patatinas fritas, lo mejor del dia, ese pan untau en la grasina del chorizu, uuuy!!
 
 

viernes, 4 de enero de 2013

Documental de la B.B.C. "El misterio del monte Mackinley"

Nacionalidad: Reino Unido
Año: 2001
Duración: 50 minutos
Director: Mick Conefrey
Guión: Mick Conefrey
Cámaras: Richard Adami, Keith Partridge
Edición: John McAvoy
Música: Julian Swayles
Producción: BBC

        Segundo episodio de la serie documental de la B. B. C. británica "Mountain Men" titulado "El misterio del monte Mackinley".
 En el que se narra la enmarañada historia de la primera ascensión a la montaña más alta de America del Norte. ¿Quién la subió primero? Fue Frederick Cook,  el mayor explorador de Estados Unidos, quizas el grupo de mineros locales conocidos como "los rancios" o fue finalmente Hudson Stuck, un excéntrico misionero Inglés que cree haber sido llamado por la montaña.