estadisticas

sábado, 15 de marzo de 2014

Al Espigüete por la "Directa TJ"


        Dice el dicho que "el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra" y a fe mía que es verdad.
         En el año 2010 en la creencia que estábamos  haciendo una invernal a la "valverdina", abrimos "Crisol". Cuatro años después, haciendo una repetición a "Los palentinos TJ" sin croquis, le hemos sacado una variante directa. 


El martes, una foto en un whatsapp de Anselmo, me afila los dientes.
 -"El fin de semana libro. Prepara el equipo que la raya de la norte este año nos espera. Esta foto es de hoy".
-¿Que material llevamos?
-Todo, fisureros. friends, clavos, tornillos de hielo, incluido el spitador. Ayer me he acercado a la pared y esta escasita, los tornillos solo entran 4 filetes. Vamos a tener que hacer agujeros en el hielo hasta dar con la roca y colocar algún spit en los largos.
- Ay señor llevame pronto ..... y sobre todo dame paciencia, paciencia para no estrangular a este compañero mio al que mejor le hubieras dado vocación de agricultor, ya que sólo sabe meterme en berenjenales.


El sábado a las 6h de la mañana aparcamos en la Vega de Pino Llano. Poco después, cargados como acémilas, nos adentramos por el Valle de Mazobres. Divisando nuestro objetivo con las primeras luces del día. 


Aun necesitaremos media hora más, con raquetas, para superar en nieve polvo la última pendiente que nos deposite en la rimaya.


- Anselmo, yo no lo veo.
- Que si hombre,mira, yo saco dos largos hasta la campa y te quedan para ti otros dos más tumbados y con algo más de hielo para pinchar.
- Pero si la pared esta como si hubieran estado Manolo y Benito dándole gotelé.
- que tiene más de lo que parece y ya puestos aquí, hay que intentarlo.
-Pues  zumbale que ya estas tardando.

Rápidamente se eleva seis metros y coloca un fisurero. Sube otro metro y comienza a blasfemar. Destrepa y se va a la derecha. Sube otro metro y por que se que es de León, que por los tacos que suelta, podría pasar por oriundo de Mieres perfectamente je, je.

Sobre una hora después, cansado de buscar apoyos para los piolets y sobre todo para los pies  en un hielo frágil y con una temperatura que no ayuda, se da por vencido. Durante un instante se me pasa por la cabeza para animarlo el viejo truco  de decirle - Anda baja que le pego yo. Pero pensándolo mejor, mejor me mantengo calladito, no vaya a ser que en ver motivarle, me tome por la palabra. 


     En  el extremo izquierdo de la pared, hay otra posible linea sin abrir y hacia allí, faldeando a media ladera, encomendamos nuestros pasos y deseos.


Tras otro nuevo intento, otra nueva decepción. Tantos días de anticiclón le han pasado factura a la pared.
En el camino hacia aquí hemos visto formada y en condiciones bastante aceptables la cascada de "Los palentinos TJ". Para no dar por perdido el día, desandamos el camino en su busca. Este circo lleva cuatro inviernos sin formarse y a saber cuando volverá a hacerlo.   


Superar la rimaya abierta y con más de tres metros de profundidad ya nos requiere un buen ejercicio de imaginación. Al otro lado, nos recibe una cascada (85º) de hielo muy oxigenado, fácil de escalar pero donde a los tornillos de 13 cm que traemos les ha dado por el baile de San Vito. Entran tan holgados, que temo que se salgan simplemente con el movimiento de la cuerda al avanzar.

  
A  mitad de cuerda, Anselmo logra montar reunión en una minuscula fisura en la roca del margen izquierdo. Cuando alcanzo a mi compañero, tengo la sensación de haber subido por un muro de corchopan.


Miro hacia arriba y el panorama es desalentador, más de lo mismo. Al menos, el muro que me espera es más tumbado (75º con resalte de 80º a la salida). Del primer tornillo que coloco brota un manantial de bolitas de poliespan, quedando su interior libre de hielo. Coño, que maravilla, como avanza la tecnología, no sabia que ahora los tornillos eran autolimpiables. Con el esfínter bien apretado supero el resalte y alcanzo un corredor (65º) desde donde invito a mi compañero a reunirse conmigo.


Nada, colocamos un par de spit y abandonamos. Con el rápel ya instalado, el orgullo vence a la razón y decidimos continuar. Creemos en teoría, ya que no disponemos de croquis, haber superado las mayores dificultades y nos cuesta renunciar a salir por arriba. Un poco más arriba  en el corredor  se suaviza la pendiente y se divide en forma de Y griega. Por el margen izquierdo se intuye un corredor que gira bruscamente hacia la izquierda,


mientras por la derecha, un resalte (80º)  le da más ambiente a la ascensión.


Poco después de superarlo una nueva fisura en una roca que asoma de la nieve nos ofrece un nuevo punto de relevo.


Ante nosotros se abre una gran pala (65º) en donde no tenemos material para protegernos y donde tras asegurarme, Anselmo se desatara y continuaremos arrastrando las cuerdas, pero ahora ya desencordados. 


 Como dice él, si uno se da el piro, que no arrastre al compañero.


En la vertical, un afloramiento rocoso nos cierra el paso. Por la izquierda una pala de nieve inconsistente y por la derecha resalte en hielo (70º)

  
Venga , de tirados al río. Voto por la derecha. ¡Que no se haga ilusiones Rajoy que ha sido algo excepcional! 


¡Madre de Dios!...esto no se va a acabar nunca. Ante nosotros una inmensa pala de nieve (55º) que no parece tener fin. Compuesta de varias capas de placas de viento, dispuestas como si de un tejado se tratara. Por las que avanzo estresado,  como si fuera pisando huevos para  no romperlas.


Reventados, por un trabajo digno de desbrozadora, alcanzamos finalmente la cresta por una pala más suave (50º) y sobre todo con una nieve más endurecida que le ofrece un pequeño alivio a mis cuadriceps.


Hace ya rato que voy con los güev...hinchados, en la nieve venteada contra el mojón intento aliviar la inflamación. 


¡Vaya xatada compañero!


Abrazos, unas fotos, un cigarrillo y para abajo que aun nos resta lo peor. El descenso por la enrevesada arista noroeste.y evitar tener que remontar en sentido contrario para recoger los bartulos si bajásemos por la vía normal de la cara norte. 


Mira que hace cuatro años jure no volver a bajar más por aquí. Un estresante descenso por nieve reblandecida y que se obstina en formarme zuecos en los crampones.


Son las 6´30h cuando alcanzamos el coche. Cambiarnos de ropa y como tiros para Guardo, donde hoy proyecta un colega, Cesar Fernández Montes. Tras la charla nos vamos de cena y chupito va, gin-tonic que vuelve, pillamos la cama a las 4h de la mañana, 24 horas justas después de levantarnos.

¡Que gran jornada de montaña compañero!.. no tardes en volver a llamarme.


jueves, 13 de marzo de 2014

A la Polinosa por la "Canal central"


Son casi las 8´30h cuando abandono el confort del coche. a lo tonto, he perdido más de una hora en decidirme si subir con tablas o no, para al final cargarlas en la mochila. Poco después de cruzar el puente sobre el arroyo Valverde ya me estoy arrepintiendo. La nieve es bastante escasa, reducida a un pequeño pasillo pegado al arroyo, que con una profunda huella marcada me obstaculiza el avance.


Una hora y media después de haber salido, doy vista a la Peña. La "Canal central" se ve con continuidad  en nieve y en los resaltes brilla el hielo.


Al llegar al cono de deyección, planto las tablas, tomo un vaso de té y sin más perdida de tiempo comienzo a subir por este, siguiendo una marcada huella en busca de la entrada del corredor.


 la pendiente se mantiene continua en torno a los 45º hasta un muy corto primer resalte en hielo (50º)



Lo supero sin contratiempos y ya doy vista al segundo. Algo escaso por la izquierda donde se observa aflorar roca y tapines y mejor formado por su margen derecha (55º/60º).



Al situarme debajo, durante unos instantes titubeo. A la cabeza me vienen  los recientes sucesos de Gredos.  Un resbalón tonto aquí, solo y sin haber dicho en casa donde voy me puede resultar muy caro.


Una vez superado este, envalentonado, tarareo  el "A sido un momentito solo de bajada" de extremoduro. ¡Que macho fuiste Fernandito! ja, ja.
A partir de aquí una pendiente moderada (40º/45º) me conduce rápidamente a la cresta, escasos metros por debajo de la cima. 



A salir arriba, reina Eolo. Una foto rápida y agazapado protegiéndome del viento y to tieso para abajo que aquí ya no se me pierde nada.
  


Al bajar, un helicóptero que escuchaba mientras ascendia aterriza en la hoya. Al llegar a Maraña me comentan que es Jesús Calleja que mañana viene a la "Dama blanca".




Recojo las tablas y para abajo. No sin antes darme un par de galletones nada más salir, en una nieve costra que aun no ha visto el sol.



La bajada, enlazando pasillos de nieve y esquiarlos sobre la marcada huella que tienen, me acaba por desesperar. Con Maraña ya a la vista termino echandomelos al Hombro.



En el Pueblo, me encuentro con Johnny y Martín, que acaban de bajar de la "Dama", con los que una vez en el chigre tendré ocasión de probar el orujo de miel que aquí se destila.
¡Buaff chaval..... como pega esta miel!



sábado, 8 de marzo de 2014

A Ubiña por la "Norte directa"


7º marca en el termómetro cuando llegamos a Tuiza. La brisa cálida  que nos recibe al apearnos del coche  comienza a anidarnos malos augurios en la cabeza, la nieve hoy va estar como sopa.
A las 7´30h salimos por la parte alta del pueblo camino del refugio del Meicin. Me acompañan Pedro, quien inspiro la ruta para la jornada y Javier al que hemos logrado recuperar del lado oscuro y es que no se que ocurre que cuando el montañero conoce mujer, la montaña y los amigos pasan ya no a un segundo, sino más bien, desaparecen de la pantalla del radar.. 
Cuando cruzamos por la portilla baja ya un  torrente de agua de deshielo y Ubiña se nos muestra completamente vestida de un blanco radiante.


Cuando alcanzamos el Meicin  paramos únicamente para quitarnos ropa y echar una breve mirada a la Peña. Es ya bastante tarde, así que dejaremos la visita al refugio para la vuelta.
El cono de deyección de la rampa de entrada a la "Directa" se ve saturado, se aprecia que ha purgado la nieve recién caída. El resto del recorrido se observa cubierto, sin asomo de resaltes en roca.


La aproximación por el valle de Covarrubia abriendo huella es un autentico ejercicio de masoquismo. Por los Joyos de la Cabra mejora notablemente la nieve y con ello nuestros ánimos. La alegría dura poco en casa del pobre que se suele decir, al faldear bajo la pared norte en busca de la entrada a la vía, abrir huella es ya un trabajo de trinchera.


Deseperados barajamos el abandono y curar nuestra frustración con unas cervezas en el refugio. Pero una vez aquí, al menos arrimarnos al resalte de entrada a ver si suena la flauta y la cosa mejora. Dicho y echo, el resalte (65º) cubierto y con una calidad de nieve bastante aceptable. Tras superarlo, comenzamos el ascenso por la vira (45º). El croquis ha quedado en el coche y no localizamos la cueva característica donde se monta la 1ª reunión. Tapada sin duda por la gran cantidad de nieve se acumula pegada a la pared.


Tiramos a tope de cuerda hasta el segundo clavo que localizamos, que reforzado con un extra-plano será nuestra primera reunión.


 En la salida del 2º largo la nieve esta inestable, diez metros más arriba vuelve a mostrarse compacta. La pendiente aumenta ligeramente (50º). Tiramos de nuevo hasta que se acaba la cuerda,


 saliendo en ensamble hasta alcanzar una pequeña cueva donde montaremos nuestra segunda reunión sobre dos friends(camalots 0´5 y 0´75).


Justo encima de la cueva esta el paso en mixto (M3) que da acceso al embudo. En esta ocasión se encuentra completamente cubierto y no presenta dificultad alguna.


Al asomarnos al corte, contemplamos con satisfacción que no es necesario rapelar al embudo,  es chapar la reunión del rapel y destrepar  tranquilamente hacia él.


  Salimos del embudo por un corredor de tapines verglaseados (70º/75º) donde casi a su fin montaremos la tercera reunión, en esta ocasión sobre dos clavos ya instalados en su margen derecha.


El ritmo de ascenso es tan rápido que estas alturas ya han desaparecido todas las dudas  que albergábamos y confiamos en tener ya la vía en la saca.


Unos pocos metros por encima de la reunión, un corto resalte en hielo (75º) protegido con un clavo


nos da acceso a una amplio campo de nieve (45º). Lo cruzamos en vertical y montamos la reunión en un clavo que reforzamos con un buen cuerno de roca.


 A partir de aquí solo nos resta o bien ir enlazando  fáciles canales (maximo60º) con tendencia a la derecha para salir a la cima o como detalla Fernando Calvo en su magnifico Blog  Guias del Picu una opción con más sustancia es coger  un corredor (55º) que parte a la izquierda hacia una hombro. Nos decantamos por la segunda.
 Tras franquear el hombro, realizamos una corta travesía en descenso a buscar un corredor en cuyo inicio encontramos un corto resalte de hielo (70º/75º).


 superado este resalte, el corredor se ensancha y decae en su inclinación (45º/50º)


 A su fin montaremos reunión lazando un gran bloque. Desde este punto podemos alcanzar por la izquierda cómodamente en apenas 10 metros la cresta Este.


Pero probamos suerte por una goulotte (75º en su salida) a la derecha que cuenta con buen hielo y que nos permite protegernos con tornillos de 16 cm. Alcanzando por esta poco después la cresta un centenar de metros por debajo de la cumbre.  


Unos instantes después  festejaremos el triunfo a nuestra perseverancia en el punto más alto de la Peña.  De agradecidos es reconocer que hemos encontrado nuestro recorrido en inmejorables condiciones, con menos nieve y los resaltes en roca al descubierto, la vía puede ser otro cantar.
Con un cielo totalmente despejado, sin una sola nube en el horizonte, nos tomamos un respiro para disfrutar de las fantásticas vistas que se nos ofrece a lo largo de toda la cordillera, desde los Picos a la montaña palentina mientras reponemos fuerzas con un pequeño refrigerio. 


 La cumbre como era de esperar en un día como hoy, se encuentra concurrida. Una cordada de tres avanza despacio por "Elixir", otros ganan la cresta por la normal y un par de cordadas están finalizando por la Norte clásica.
A nuestro lado, unos compañeros de afición dejan sembrado el suelo de mondas de naranja (todavía los hay que piensan que se las comen los pajaros) mientras otro, algo más espabilado, se deshace de su cascara de plátano lanzándola sin ningún reparo hacia la salida de la Norte Clásica. Impactando esta para su sorpresa sobre un primero de cuerda portugués que en ese momento asomaba a la cumbre. Al que sin ponerse colorado pide disculpas mientras este último se acuerda de parte de su familia, en una escena digna de Buster keaton.
 Y pienso yo, si ya se que lo dudáis pero a veces lo hago, tanto cuesta meter nuestros restos de comida en una bolsa y bajarlos al valle.
 Poco después comenzamos nuestro descenso por la canal Este. A estas alturas la nieve esta tan inconsistente y húmeda que mejor que los crampones nos serian más prácticas unas aletas de bucear para el descenso..
Acabaremos la jornada, haciendo una visita a los nuevos guardeses del Refugio delMeicin, una agradable pareja con la que intimar sobre la jornada mientras saboreamos unas cervezas, que hoy, merecidamente nos hemos ganado.