La vida es así ... o no tienes con quien escalar o te llueven las ofertas. Y cuando esto último ocurre, uno que es débil, no sabe decir que no. A penas han pasado cuatro días y estoy de vuelta con Pedro camino de la pared Sur de los Horcados Rojos.
En esta ocasión, hemos puesto la vista en la "Maraya". Vía que nos ha deparado una grata satisfacción y que no dudamos en catalogar de cinco estrellas. La vía cuenta con las reuniones equipadas y en el recorrido encontraremos dos clavos y algún puente de roca lazado por toda equipación. Aunque el grado no asusta, recomiendo no menospreciarlo y afrontar esta ruta con algo más de grado a vista del requerido y con nervios templados para no vernos superados por estos Vº mantenidos a proteger.
Arranca el recorrido con unos pasos cómodos hasta situarnos bajo un diedro. Subirnos en él, supone el paso más duro de la ruta (Vº+++/6a).
después la dificultad decrece (IVº y 2 puentes de roca), aunque deberemos prestar atención a la calidad de la roca, algo descompuesta hasta alcanzar la reunión, que montaremos en una amplia repisa sobre dos bloques lazados.
A nuestra derecha en solitario, un compañero de afición negocia "Dejame vivir".... ¡impresionante!
En la segunda tirada partimos en la vertical de la reunión por una placa compacta y expuesta (Vº/Vº+) a buscar un clavo muy alto, que nos baje las pulsaciones...je, je. Chapado este, una corta travesía a la derecha nos introduce de nuevo en el diedro.
Hacemos un corto paso desplomado (1 clavo), con buenas manos y continuamos ascendiendo por él hasta situarnos aproximadamente dos metros por debajo de un techo con dos cordinos. Unos pasos en travesía diagonalmente hacia la izquierda nos conducen a la 2ª reunión (2 parabolts)
En el tercer largo (Vº+) salimos en travesía hacia la derecha hasta situarnos debajo del techo (2 puentes de roca) y
Nos subimos directamente sobre el bloque que hay encima de los cordinos.
para continuar en travesía ascendente hacia la izquierda. En el camino nos encontraremos solo con un puente de roca lazado, pero se protege perfectamente el recorrido con material flotante hasta alcanzar la reunión (2 parabolts).
El cuarto largo (IVº+) , el más fácil, parte por el interior de una canal hasta alcanzar una primera repisa en el espolón que la bordea por su margen derecho.
Nos cambiamos a la derecha a una placa por la que continuamos ascendiendo hasta alcanzar una amplia terraza, donde montaremos la reunión sobre dos clavos.
En el quinto y último largo (Vº+) partimos por una corta y fácil chimenea tumbada hasta situarnos debajo de un diedro fisurado.
Las dificultades se concentran en sus tres primeros metros (1 puente de roca al final de estas), luego la inclinación y la dificultad desciende y alcanzamos la arista donde montaremos la reunión reforzando un clavo.
Una vez aquí, tenemos dos opciones para regresar al suelo.
Descender hacia el este a buscar la instalación de rapel y bajar en dos rapeles (Ojo el segundo es propenso a enganchar las cuerdas dificultando su recuperación)
o bien continuar ascendiendo por la arista hacia el oeste alcanzar la cumbre y luego descender andando por la relajada vía normal de ascensión del pico.
A vivaquear bajaremos a las vegas de Sotres, con parada en el hotel de Aliva en la bajada y visita a Casa Cipriano para rehidratarnos. Los excesos los pagare mañana, pero eso aun lo veo muy lejano je, je.































































