estadisticas

viernes, 9 de septiembre de 2016

"Pilar de Nazareth" a la Torre de las Coteras Rojas

Ya es mediodía cuando arribamos a las praderías de Aliva. En esta ocasión a Pedro y a mi se nos ha unido Armando. Viejo compañero al que el trabajo no le permite acompañarnos con mas asiduidad.
Luce el sol en lo alto y en la peña gime el viento y alza en suave movimiento, chovas y algún rebeco grácil.
 buff.....se me va la pinza. Al lío. 


Al poco de rebasar la vueltona damos vista a nuestro objetivo para la tarde de hoy, El "Pilar de Nazareth en la torre de las Coteras rojas. 


Al tomar el camino que nos conduce hacia el collado de la Canalona, nuestra mirada se escapa hacia la la imponente pared sur de los Horcados rojos. En su margen derecha, una cordada de tres gestiona en "Rojo libanes" su ya mítica travesía. Mañana, si los hados nos son favorables, los retratados podríamos ser nosotros


La vía cuenta con una roca compacta y de apreciable calidad, exceptuando los últimos metros para salir a cumbre donde se encuentra bastante rota. Es una escalada muy atlética y mantenida. Los seguros son pocos y en algunos tramos es complicada la auto-protección. Por lo que no conviene despreciar el grado. Son quintos, de los que antiguamente decíamos "quintos de Picos"


Tras una breve trepada (IIº) sobre una repisa encontramos una reunión. Una vez encordados salimos de esta en el primer largo por la derecha a buscar una fisura (Vº) que al poco se vuelve más apretona al girar hacia la izquierda. para luego continuar en vertical (6a+).  Es es este último cambio de dirección donde encontraremos el único clavo con que cuenta el largo.


 Continuamos verticalmente por la fisura hasta su extinción y unos cinco metros un poco a la derecha por encima nuestro vemos un cordino lazando un puente de roca. Para alcanzarlo, tenemos dos opciones. Dar un paso lateral a buscar por la izquierda una fisura protegible (Vº+) y luego volver a la derecha o bien salir a la placa de la derecha (Vº-), facil, pero imposible de proteger.
Una vez chapado el cordino. por una cómoda fisura (IVº), casi una canal, accedemos al nicho donde montaremos el relevo sobre dos clavos.


En la segunda tirada. continuamos fisura canal arriba hasta que se ensancha en forma de placa (Vº/Vº+), que atravesaremos diagonalmente hacia la izquierda a buscar una fisura (IVº+) por la que continuaremos hasta su extinción en un marcado hombro donde montaremos la reunión sobre dos parabolts.


 Cuenta esta con un par de pasos apretones (Vº+).  Protegido el primero  por un clavo y el segundo  por un parabolt.


No da respiro la pared y partimos en el tercer largo en travesía diagonal ascendente hacia la derecha por una fina placa (Vº+) con dos clavos.


 chapado el segundo, continuamos verticalmente por una fisura- canal (IVº+) que se va ensanchando hasta encontrar un clavo. Desde este abandonamos la fisura montándonos sobre el lomo de la derecha para encontrarnos con la repisa donde se produce el tercer relevo sobre dos clavos
.

Sobre la reunión una chapa en mitad de una majestuosa placa  nos indica el camino a seguir en el cuarto largo.


Al alcanzarla, un fuerte paso lateral hacia la izquierda (6a) nos conduce a un espoloncillo (Vº) con mucho canto donde se acaban las dificultades.
Por este, ya por terreno descompuesto (IIIº+),unos metros mas arriba, alcanzaremos la parte más alta del Pilar. Donde montaremos la reunión lazando un bloque.


            un breve y fácil, pero delicado destrepe por la vertiente contraria


 nos deja en unas trazas de sendero por las que en apenas cinco minutos alcanzamos la cima de las Coteras Rojas. Modesta cumbre que hoy ha exigido lo mejor de nosotros para alcanzarla.


Y con viento fresco, nunca mejor dicho, descendemos hacia las praderías de aliva donde montaremos el vivac. No sin antes hidratar nuestra euforia en el hotel con refresco de cerveza.
¡Que fresquita! ¡que rica! ¡que frequita! ah......Eso ya lo he dicho. ¡Ponnos otra!

viernes, 2 de septiembre de 2016

"Reina loba" en las Peñas del prado


Las Peñas del prado son un pequeño rincón en el paraíso que solemos visitar en primavera, al comienzo de la temporada en roca. Este año ya esta casi acabado el verano y no las habíamos aun visitado . Una errónea previsión meteorológica que nos desanima a viajar hasta  Picos lo hacen posible.


"Reina loba" la vía elegida en esta ocasión esta situada en el margen izquierdo de la cara Suroeste de las Peñas. Cuenta con las reuniones equipadas para rapelar y bastante equipación en los largos. Aunque sigue siendo necesario llevar material de auto-protección para minimizar distanciados. los pasos más duros son acerables, por lo que el grado obligado andaria sobre el Vº+/6a.


Hasta alcanzar la base del espolón hay un zocalo de (IIº/IIIº) de 65 metros en el que cada cual debe valorar si debe hacerse o no encordados.
El primer largo propiamente dicho comienza con una lpaca de adherencia (6a+) protegida por dos parabolts y un clavo. Chapado este último, montamos por la derecha sobre el lomo del espolón a superar un techito por su extremo derecho (Vº+ y 1 parabolt). Continuamos espolón arriba, cada vez con mejor presa hasta alcanzar una terraza. Escasos metros por encima de esta (IVº+), sobre una pequeña repisa se  monta la reunión sobre dos parabolts.


La segunda tirada comienza por una placa (Vº+) con buena presa protegida por un clavo y un parabolt. Chapado este último, nos izamos de nuevo sobre el espolón (IVº+) por un murito con mucho canto y dos clavos a buscar una fisura (6a) que recorre  el margen derecho del espolón. Cuenta esta con un parabolt en su inicio y otro al final que nos indica donde abandonarla con un corto paso (Vº+) hacia un nicho en su margen izquierda donde montaremos el relevo sobre dos chapas con argolla.


En el tercer largo nos encaramamos de nuevo sobre el espolón por una placa (Vº+) que nos deja en la base de un  corto muro fisurado (6b+) con mucha y buena presa. Superado este, apenas diez metros, sobre una terraza se monta el relevo sobre dos parabolts con argolla.


Este largo corto y exigente (entre 15  y 20 metros), esta totalmente equipado con 4 parabolts y 2 clavos. A nosotros nos pareciò más bien un 6a+ duro o un 6b a lo sumo.


La última tirada es sin duda la más dura aunque el grado no lo indique. Arranca por una placa (6a+) con escasa presa de manos. Aunque parezca mejor comenzar de frente, este paso se da mejor por la
izquierda . Después un pequeño reposo (Vº+) antes de afrontar el muro final. Muro de huecos (6a+)


llevadero pero que te va desgastando hasta acometer el último paso, el más duro, para salir al nicho donde se ubica la reunión.


Al final tras alcanzar la cima del espolón  y no encontrar la manera de continuar hacia la arista sin meternos en un berenjenal decidimos rapelar por la propia vía.


En resumen una buena jornada de descanso de la rutina diaria del trabajo, con buenos amigos, que finalizo con la parada habitual en casa "Ezequiel" antes de volver de regreso a nuestro lado de la cordillera.

sábado, 13 de agosto de 2016

Por la cresta Torco -Tres Marias



Cuando ya creía que me había pasado de todo, mi amigo alemán, el señor alzheimer, se digno visitarme. La cuerda, nada menos que la cuerda me olvide esta vez. En otras ocasiones, el olvido del casco o de los gatos fue fácilmente subsanable. En esta salida, siendo una cordada de tres,  mi  mala cabeza nos obliga a modificar nuestros iniciales planes. la  Crestería del Torco hacia las Tres Marías, una ruta fácil técnicamente, pero con ambiente y unas envidiables vistas sobre el Cornion sera un segundo plato más que apetecible.


A pesar de lo avanzado ya de la estación, aun quedan grandes neveros en las faldas de la torre del torco. Con el calor que hace desde primera hora de la mañana, refresca más atravesarlos que bordear sus margenes.


La vía normal de ascenso a la  torre del Torco transcurre por la canal que la separa del Porro del Torco. Consiste esta en cortas trepadas verticales entre terrazas con poca sensación de exposición al vácio. Alcanzando la cresta  a su salida.


Una vez en esta, por la izquierda unas trazas de sendero primero y una  imperceptible trepada (IIº) después nos depositaran en apenas unos minutos en la cima de tan increíble mirador.


Regresamos de nuevo a nuestro punto de inicio en la cresta para atacar el Porro del Torco. Por su cara oeste recorremos un marcado diedro (IIIº)  que  nos  encarama en su parte superior. Por su vertiente este, con  un rapel de 30 metros desde un parabolt  reforzado en un puente de roca descendemos a la horcada que lo separa de las tres Marías.  
 
  

La travesía por la cresta de las tres Marías a un siendo fácil (IIº/IIIº-), requiere cierta atención pues la roca en algunos tramos no es todo lo compacta que desearíamos.


A su fin, un corto murito (IVº) nos aguarda para encaramarnos a la última torre. Hay un clavo con argolla y otros dos en su cima para proteger este tramo.


 En el extremo opuesto de la torre un rapel de 25 metros sobre dos clavos nos permite alcanzar una canal que destrepamos en su totalidad hasta alcanzar el pedrero. Atravesamos este sin perder altura en busca de unas viras que nos conducirán hasta la horcada del Alba.


Desde esta descenderemos al camino que bordeando la torrezuela viene de Vegahuerta y  por el queregresaremos a vegarredonda y más tarde a los lagos donde hemos dejado el coche. Ya en Covadonga celebraremos el grato sabor que nos ha dejado este plan "B·,


P.D. Al final lo que cuenta no es la actividad en si, sino con quien la llevas a cabo. Gracias Carlitos gracias Pacho por perdonar estos lapsus de memoria al güelito.

viernes, 22 de julio de 2016

"Susurros" en la Peña del Melluque

 
             
             Hoy el puerto de Ventana nos recibe con un amanecer característico de nuestra región. Mientras en el lado leones del puerto ordena y manda Lorenzo, en la vertiente asturiana una húmeda bruma mimetiza el paisaje.



Tras algo más de una hora de aproximación, la niebla se disipa y damos vista a nuestro destino, la carasuroeste de la Peña del Melluque. Donde nos esperan unos paños de caliza más propios de las Peñas del Prado que del requebrajado macizo de Ubiña.


"Susurros", obra de J. M. Fernández y Gerardo Pinto, cuenta con las reuniones equipadas con parabolts con argolla para rapelar y alguna otra chapa en su recorrido equipando los pasos más comprometidos de auto-proteger.
Llevad al menos 14 cintas, nosotros con 10 tuvimos que hacer malabares. Varios cordinos  y un buen juego de friends serán suficientes para completar la protección de la vía.


El arranque de la ruta esta situado un par de metros a la derecha de la cueva del Melluque. Bajo un marcado canalizo (IV+) en el que se observan un par de puentes de roca enhebrados con cordinos.
Por encima de este, una placa (V-) protegida con un parabolt nos conduce a una terraza herbosa donde se sitúa el primer relevo.


La segunda tirada parte en la vertical de la reunión por una oscura chorrera de huecos (V-) protegida por dos parabolts. Esta desemboca en una placa de canalizos (V+) protegida por otro
 parabolt. Cruzando esta diagonalmente hacia la izquierda, alcanzamos una nueva terraza herbosa donde montaremos la reunión.



En la tercera tirada, a pesar que el croquis de Adrados marca salir por la izquierda y de ver un viejo cintajo, decimos salir de frente por un diedro fisurado en bavaresa cerrado por un techito que bordeamos por la izquierda. 

   
por encima de este seguimos en bavaresa por una fisura (V+). A su fin mediante un paso lateral a la derecha (6a) alcanzamos una nueva fisura  que recorremos en su totalidad. Saliendo por la izquierda a una placa de adherencia (6b) protegida por tres chapas para alcanzar la reunión.


En el cuarto  largo nada más salir nos encontramos con un paso de panza (6a) en equilibrio sin presa para las manos, protegido por un parabolt. Superado este continuamos diagonalmente hacia la izquierda por un muro de huecos (Vº+) protegido por un parabolt y un puente de roca hasta alcanzar una repisa sobre la que se produce el relevo.




En el quinto largo, un corto pasito (V+ y un parabolt)) da acceso a un diedro fisurado (V+). Un parabolt a la derecha, nos indica donde abandonarlo  y situarnos por debajo de un canalizo vertical (6b+) protegido por tres parabolt. Para acceder a este antes deberemos superar una pequeña panza (6a) protegida por una chapa. Superado el canalizo, por terreno más facíl (IV+) y tumbado alcanzamos la repisa donde se produce el relevo.


El sexto largo  es muy corto, apenas veinte metros. Un corto muro (Vº+) protegido por un parabolt da paso  a un terreno más tumbado y sencillo (IVº) hasta que alcanzamos las terrazas herbosas que dan acceso a la arista. A la derecha hay un parabolt con un maillon donde montar la reunión.



Desde aquí trepamos desencordados de grada en grada (IIº) hasta que alcanzamos la arista apenas cinco minutos después. 



El descenso lo llevamos a cabo andando hacia el norte hasta la collada socellares y de esta a pie de vía por los batulos. Para no remontar de nuevo, regresamos al coche siguiendo rastros de senda  a media ladera.

"Susurros", una vía que a mi corto entender, según se vaya divulgando, se va a convertir en una clásica  en la cordillera de obligada visita.

viernes, 8 de julio de 2016

"El loco de la colina" a la Peña de Fresnidiello

         
                 Me parece irreal, pero ya han pasado diez meses desde la última vez que me calce los gatos. Diez meses abandonado a la desidia. Diez meses de folixa en folixa y duros vivacs en el chigre. Diez meses en los que, al igual que los riós esculpen el paisaje, la cerveza, a  ido remodelando mi abdomen. Vamos, que da pena verme. En su afán por animarme a retornar a la escalada, mi amigo Carlos me dice que tranquilo, que el que tuvo, retuvo. Yo lo único que he retenido han sido liquídos.
Tras varios amagos, he  decidido acompañar a Pedro a Fresnidiello. Allí, aun nos quedan un par de lineas que probar.
 Desde luego no he elegido el mejor día para retornar a la actividad. El sol fríe de tal manera el ambiente que ni las lagartijas osan asomarse. Y como madrugar no procede, es ya casi mediodía cuando enfilamos el sendero que asciende hasta la base de la pared.


La vía elegida es "El loco de la colina". Vía, que ha resultado más grata de lo esperado, a tenor de los jardines colgantes que se perciben desde la base.  Mantenida en su grado,cuenta en las reuniones con dos chapas con argolla para rapelar y los largos equipados con parabolts casi en su totalidad. Siendo sencilla la auto-protección allí donde no lo esta.
 A nosotros, los largos de cuarto nos han parecido quintos, y el largo de 6a y el de V+, quintos también . 


Para deshacernos cuanto antes de las mochilas, hemos comenzado a escalar más abajo. Entrando por la "Garrido- zapata" para diagonalmente hacia la izquierda ir buscando la chorrera de huecos por la que transcurre el primer largo (IVº) protegido por tres parabolts. Saliendo así un largo de 60 metros.


la segunda tirada (IVº+) continua por la chorrera de huecos hasta su extinción. Cinco parabolts protegen el largo.


El tercero (IVº+), bastante corto, parte verticalmente por un corto murito. Superado este, una placa tumbada nos conduce a la reunión.  Dos parabolts protegen este tramo.


 La cuarta tirada (IVº+) navega con tendencia a la derecha evitando los matojos de vegetación que jalonan  la placa,  No cuenta con equipación fija. Siendo sencillo de proteger sirviendose de los numerosos puentes de roca existentes.


El quinto largo (Vº+) sale por la izquierda de la reunión  a buscar un clavo para a continuación virar a la derecha a buscar un murito más vertical. Donde se encuentran los dos parabolts que protegen el largo. Entre estos, en un pequeño diedro escondido a la izquierda hay un cordino lazado en un puente de roca. Alcanzado el segundo parabolt, torcemos a la izquierda a buscar la reunión unos pocos metros más arriba.


El sexto largo (6a) sale por la derecha a buscar un maravilloso canalizo vertical, al final de este la pared se tumba y decrece en dificultad. Continuamos con tendencia a la derecha hasta un corto muro bajo la reunión donde se encuentra el último parabolt del largo. Parabolt expuesto de chapar  y que nosotros evitamos por la izquierda por terreno más sencillo. Cinco parabolts protegen este tramo



El séptimo y último largo (Vº) parte verticalmente a buscar el espolón. Por el que alcanzamos (en mi caso entre calambres en los dedos, fruto de la deshidratación) la última reunión de la vía. Esta tirada cuenta con cinco parabolt como protección fija.


Tras unos rapeles para recordar, por el agarrotamiento de mis dedos y los enganchones de las cuerdas al recuperarlas, alcanzamos por fin la meta de toda escalada, el chigre. Aquí, ya no me duele nada.
Hay pocas cosas que una cerveza fría no pueda curar. 
Poco a poco la mesa se va completando con compañeros que regresan de su actividad. Es por estos momentos por los que merece la pena postergar un año más la jubilación.


             Buff...... mañana voy a tener agujetas hasta en las orejas.