estadisticas

sábado, 29 de diciembre de 2018

"Pidal - Cainejo" al Urriellu


Que si a ver si la semana que viene puedo, a ver si tal vez se me arregla la siguiente....  y así me he plantado en el último fin de semana del año. Si me despisto un poco más, este año  me quedo sin subir al Picu.
 Gracias a la perseverancia de mis compañeros Pedro y Carlos que se han empeñado en sacarme de mi galbana, a falta tan sólo de dos días para cerrarlo me encuentro de nuevo en la Vega. Al amanecer, el frío que parásita en mi cuerpo, tampoco es que invite mucho a escalarlo.


La ruta elegida es una vieja conocida. No en vano, es la décima vez que la recorro. Aunque en esta ocasión, sera catalogada como invernal.
Abierta hace más de un siglo, la "Pidal-Cainejo" es la gran clásica de la cara norte. La vía cuenta con buena roca, como en todo el Picu. Aunque algunos pasajes ya se encuentran algo lavados por el constante trasiego de cordadas. Estando  las reuniones y los largos más complicados equipados con clavos. Aun así, es conveniente llevar un buen surtido de empotradores que nos haga el recorrido más relajado. 
No menospreciar el grado. A pesar de que algunos croquis la catalogan de IVº+/Vº-, seguro que habréis dado pasos de Vº+ más suaves que los que afrontareis en esta ruta.



En esta ocasión situamos el pie de vía  algo mas bajos de lo habitual. Bastante más abajo de la terraza de piedra suelta desde la que solemos arrancar. Con esto en el primer largo, ascendemos verticalmente con tendencia a la derecha (IVº) a buscar la repisa bajo la cueva donde se monta el primer relevo. Evitando así, hacer el largo en travesía. Pues las posibilidades de asegurarla son escasas. En el recorrido encontramos un clavo y en la reunión sobresale uno entre la nieve. En este largo ya comprobamos en nuestras manos lo fría que se encuentra la roca. Dejándonos los dedos insensibles, haciéndonos dudar en pasos por los que pasaríamos sobrados en verano.


 En la segunda tirada (IVº+), partimos en travesía a la derecha por la famosa "llambrialina". Nada más darle vuelta, ascendemos verticalmente hasta encontrar una gran fisura horizontal con un "friend" empotrado. por debajo de este realizamos una travesía a la derecha a bordear un espoloncillo. Tres metros por encima y a la derecha se encuentra la reunión. Formada por un puente de roca y un clavo. En esta, nos deleitaremos con los únicos rayos de sol que disfrutaremos en la jornada.


Desde esta, nos marchamos caminando horizontalmente (IIº/IIIº) por una terraza colgada con piedra suelta hasta el hombro Norte por donde viene la "Regil". Con las cuerdas recogidas para evitar tirar piedras a la canal de la Celada. Aunque a estas alturas del año nos encontramos solos por estos lares.
 Ya en el espolón montaremos reunión sobre tres clavos. Aquí, el viento se une a la fiesta. Plumas y guantes rebajan en parte el castigo.


la cuarta tirada (Vº) parte vertical por una placa compacta, con algún pasito fino, pero bien protegida por clavos. para buscar un diedro fisurado por el que alcanzamos la reunión sobre tres clavos en la vira que viene de la "schulze".


El quinto largo (Vº) es corto pero intenso. Una fisura en la vertical de la reunión nos conduce sobre un pequeño hombro. Desde este, hacia la derecha, alcanzamos un par de fisuras paralelas  protegidas con clavos por las que ascendemos hasta que el muro se tumba. unos metros más arriba, en plena chimenea, montaremos un incomodo relevo sobre clavos.



En la sexta tirada (Vº) ascendemos por la chimenea. En ella, en el margen izquierdo, encontraremos un par de clavos. Saliendo de esta por la izquierda a una cómoda repisa. En donde montaremos la reunión sobre dos clavos. La chimenea es una nevera. Pero al menos estamos resguardados del viento.


En el séptimo largo (Vº), la chimenea se ensancha. Primero por terreno fácil hasta alcanzar un cordino lazando un puente de roca. A partir de aquí, vertical y bastante lavado. La salida de esta se lleva a cabo mejor por la derecha, aunque parezca más evidente por la izquierda.  salimos a una repisa donde montar la reunión.


Desde aquí las dificultades disminuyen notablemente. En condiciones normales plegamos cuerdas y desencordados trepamos hasta la cima. En esta ocasión, dado lo fría que esta la roca y la temperatura reinante optamos por salir a la arista en ensamble.
 En la cima, una imagen de la virgen de las nieves nueva para la colección. Esperemos que esta sea la última.

   
 Sin duda ha sido una fantástica escalada con la que poner fin a la temporada por este año. A ver si el año nuevo me trae motivación y constancia. Que compañeros ya los tengo y de los mejores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario