estadisticas

lunes, 24 de septiembre de 2018

"A vista de pajaro" en las Peñas del prado

Apenas  a transcurrido una semana  y estamos de vuelta. Hoy nos vamos a acercar hasta la cara sureste de las Peñas. Donde se encuentra un itinerario,  abierto en 1999 por José Manuel Fernández y Miguel Pita, cuya visita se ha ido postergando en el tiempo por falta de información. 


"A vista de pájaro" es una vía que se podría catalogar de aventura. Con una equipación minimalista. Marcando el punto donde montar las reuniones encontraremos un spit o una flor de clavos en el caso de la primera. También algún spit o clavo en las placas. El resto de la ruta  se puede proteger de una manera bastante correcta mediante empotradores. 
 Nosotros la realizamos con el equipo habitual, fisureros, semáforo de aliens y camalots hasta el numero 3. Podría ser interesante llevar repetido alguno. Ya que al dejarlos al montar las reuniones podemos echarlos en falta en el itinerario.
El pie de vía se encuentra en una vira herbosa bajo una gran laja adosada a la pared. Para alcanzarla tendremos que realizar una corta trepada (IIIº). En esta encontraremos un puente de roca donde asegurarnos para comenzar la ascensión.


      En el primer largo arrancamos en bavaresa (Vº+) por la margen izquierda de la gran laja adosada. 
 

               A su termino afrontaremos una placa de adherencia (6a) protegida por un spit.


      Donde la placa se endereza, montaremos el relevo reforzando en una fisura horizontal  la flor de clavos que allí se encuentra.


        En la segunda tirada salimos por la derecha de la reunión en travesía ascendente (Vº) a buscar una fisura. En la vertical de esta, un cordino lazando un puente de roca nos indica el camino a seguir. Un par de metros antes encontraremos un clavo.

 
     Sobre nos otros se encuentran dos bloques de aspecto dudoso. Pero que realmente se encuentran bien adosados a la pared.


     Pasamos entre ellos y salimos a una placa de adherencia (6a+) protegida por un spit. por ella en travesía hacia la izquierda alcanzamos un rosal silvestre tras el cual se encuentra el spit que marca el punto de relevo.


    En el tercer largo salimos por la izquierda de la reunión (Vº+) a buscar una fisura ancha donde encontraremos varios puentes de roca. Hacia su mitad saldremos por su izquierda a una placa (6a) protegida por dos spits.


      Desde el segundo hacemos en travesía un par de metros hacia la derecha hasta localizar un clavo. Desde este en vertical, continuamos hasta la entrada de una canal herbosa. Donde montaremos la reunión con empotradores sirviéndonos de las fisuras existentes


      El cuarto largo es el menos interesante. Tan solo un corto paso (Vº) nos introduce en una canal herbosa.


     Progresamos por ella y cuando se comienza a ensanchar nos encaramamos a la pared de la izquierda (IVº). Donde sobre una repisita encontraremos el lugar de reunión.


        En el último largo surcamos en bavaresa  (Vº) la fisura que se encuentra sobre la reunión.


      A su fin nos montamos sobre la arista (IVº). Continuando por esta, encontraremos  unos metros más arriba dos chapas. Una con argolla para rapelar.

 
        Para descender hacemos un corto rapel al este hacia una amplia canal. Plegamos cuerdas y  la remontamos con tendencia a la derecha  a buscar un amplio collado. El collado Prado bueyes


             Desde este comenzamos un empinado descenso pegados a la pared de la izquierda. A media canal, unos hitos nos van orientando hacia la derecha. Para coger una vira, aérea, pero fácil, en la que tendremos que realizar algún destrepe. Esta vira pasa por el pie de nuestra vía. Al final de esta encontramos montado un tinglado de rapel con el que podremos evitar el destrepe final.


         Bueno, pues a partir de este post la vía tiene un poco menos de aventura. Si alguien tiene información sobre "Rosa de cimarrón" agradecería la compartiera. Pues también esta esperando nuestra visita.



miércoles, 19 de septiembre de 2018

"Venus" en las Peñas del prado


   La niebla matinal que nos envuelve al vadear el puerto se desvanece por completo al adentrarnos en el valle de Arbas. la temperatura apenas alcanza los 10 grados y un cielo totalmente despejado pronostica un día de calor en la cara sur de las Peñas del prado.
   Hoy llegamos sin una idea bien definida. Al final, tras barajar varias opciones, nos decantamos por repetir vía. Iremos a la "Venus".
    Esta, fue una de  las primeras lineas que recorrimos en las Peñas. Hace ya de ello  más tiempo del que creo recordar. En aquella ocasión, entramos por una variante. Hoy, Pedro se siente fuerte y vamos a ascender por la original.  A mi, si me pone la cuerda por arriba, subo por donde quiera je,je.                                     


    Equipada en 1996 por José Manuel Fernández, la"Venus" cuenta con reuniones y los pasos más duros protegidos con parabolts. Aunque el distanciado entre ellos es de considerar. Siendo en ocasiones imposible reducir los alejes mediante empotradores. Por lo que hay que asumir cierta exposición en algunos pasajes. Principalmente en los dos primeros largos.


    Una marcada cicatriz oblicua hacia la derecha nos introduce en la gran placa de penitencia (6b+). Perdón... quise decir adherencia, por la que discurre el primer largo.
     Largo de navegar y mucha paciencia para encontrar las pequeñas rugosidades que te ofrece el paño.


    La placa esta protegida por seis parabolts por entre los que como se suele decir "corre la brisa". Aun  así, es posible reducir algunos alejes con  algún empotrador dudoso. En el que depositar nuestras plegarias.
   Al final de la placa, sobre una franja herbosa, encontramos la reunión sobre dos parabolts con argolla.



En la segunda tirada salimos verticalmente de la reunión por una fisura de empotrar manos a buscar una bavaresa (Vº) que recorremos en su totalidad. A su fin, encontramos el primero de los dos parabolts con que cuenta el largo.
 

Desde este , continuamos ascendiendo con ligera tendencia hacia la izquierda por un muro de huecos hasta encontrar un gran puente de roca. En la vertical podemos ver un muro compacto (6a) donde se encuentra el segundo parabolt con que cuenta el largo.  Unos metros más arriba alcanzamos en adherencia el relevo sobre dos parabolts.


  En el tercer largo sirviéndonos de una pequeña laja alcanzamos un parabolt situado en la vertical de la reunión. Luego con tendencia a la derecha (Vº-) vamos a buscar un par de canalizos .


  Para a continuación continuar con tendencia a la izquierda en adherencia (Vº) alcanzar en un pequeño nicho la tercera reunión.
 

   En el cuarto largo salimos diagonalmente hacia la izquierda por una placa tumbada en adherencia (IVº)  a buscar un parabolt. Por encima de este, un paso atlético protegido por otro parabolt nos sitúa sobre un nicho.


    Desde este realizamos una aérea travesía hacia la izquierda, con buenos cazos para las manos, pero sin pies. protegida por un parabolt (Vº+). Hasta alcanzar una vira herbosa. Apenas cinco metros más arriba a la derecha bajo un diedro fisurado encontraremos el relevo equipado por dos parabolts con argollas.


    En nuestro quinto y último largo partimos en la vertical de la reunión por un  muro fisurado (Vº) que se va abriendo hasta hacerse diedro. Donde encontraremos un par de puentes de roca y un parabolt protegiéndolo.


Salimos de este por la derecha (Vº+) a una repisa. Para a continuación por cómodos canalizos (IIIº+/IVº) alcanzar la última reunión sobre parabolts con argollas. Desde aquí hasta la arista queda una fácil trepada (IIº). A la que solo interesa subir si se va a descender  caminando por la otra vertiente.


                                               Nosotros optamos por lo más rápido.


Si se decide rapelar, hay que hacer cuatro rapeles. El primero hasta la reunión anterior, la que se encuentra bajo el diedo- fisurado.
El segundo hasta la tercera reunión de "Noches de escuela". La que esta en un gran agujero bajo un desplome.
El tercero hasta la segunda reunión de "Noches de escuela". La que esta sobre una gran laja.
Con el cuarto y último alcanzamos el pie de vía.


P.D. En todos los croquis consultados, el muro de huecos del segundo largo lo cotan de Vº+. Yo me he permitido la licencia de subirle medio grado. Pues por continuidad y dureza así me lo ha parecido.
Los siguientes repetidores podrán juzgar si me he equivocado.



sábado, 25 de agosto de 2018

Integral agujas Tajahierro a peña Olvidada


Cuando llegamos a Aliva, un tupido velo de niebla oculta las peñas de nuestra curiosidad. Con los ojos como chinos, buscamos un resquicio de claridad entre las nubes que nos indique que las cumbres están despejadas. tras barajar la posibilidad de esconder las cuerdas y patear un poco por la zona para no perder la jornada, un halo de luz entre las nubes nos permite ver la torre Cuarte. Hay que tomar una decisión. A retirarnos siempre habrá tiempo.


Desde la horcada de Covarrobres en diez minutos por suave pedrera accedemos al pie de la vía "Udaondo-Urones". Por la que alcanzaremos la cumbre de la primera de las agujas de tajahierro. La aguja Ostaicoetxea. 


La "Udaondo-Urones", tiene su inicio en la vertiente sur y lleva a cabo un recorrido en espiral alrededor de la aguja. Alcanzando su cumbre en cuatro largos de cuerda.

En el primero, partimos lateralmente por la derecha siguiendo una vira (IIIº). Un gendarme (IVº) a escasos metros de la reunión, constituye su único obstáculo. 

   
En el segundo transitamos por una chimenea (IVº) hasta que unos grandes bloques la obstruyen. Los bordeamos facilmente por la derecha y encontramos la segunda reunión. Equipada  con parabolts y argolla como la anterior.


En el tercero cogemos una nueva chimenea (IVº+) que nos conduce a una horcada con un bloque empotrado. Sobre el que esta equipado el relevo.


En el último, un corto pasaje (IVº) protegido por un clavo nos  deposita en una vira (IIº) que por la derecha nos conduce sin mayores contratiempos a la cima de la aguja.


Desde la cima rapelamos al comienzo de la chimenea del tercer largo. Recuperamos las cuerdas y pegados a la cara este de la escondida superamos un corto paso en chimenea (III) que nos deposita sobre una vira  ya en su cara norte. 


Sirviéndonos de un gran bloque separado de la pared, con un paso atlético (IVº) nos subimos a la aguja. 


A partir de aquí la pared se tumba bastante. Apenas veinte metros recorridos encontramos  una reunión de 3 clavos  encintados.  Unos diez metros por encima (IIIº) encontramos otra compuesta de 2 clavos. Nosotros enlazamos las dos en solo largo. Destrepando a la primera para rapelar. Pues nos ofrecía más garantias


Tras rapelar,  bordeamos la aguja Roja por la vertiente que da vista a Aliva. Primero en ligero descenso, para a continuación ascender a buscar un collado


 que da acceso a la cara norte de la Aguja Roja.   


 Nada más remontar el collado, apenas media docena de metros, acometemos un pequeño muro (IIIº+/IVº). Continuamos después por la derecha un diedro tumbado (IIIº) que va girando lentamente hacia la izquierda hasta alcanzar la cima. Donde montaremos la reunión lazando un bloque. 



El descenso lo realizamos en rapel hacia el collado desde el que hemos iniciado el ascenso.


Nuestro siguiente objetivo es la Torre Cuarte. Desde el collado en ligero ascenso, con algún corto resalte  facilmente superable (IIº/IIIº), nos dirigimos por el margen derecho de la torre a buscar una pequeña canal escondida  a nuestra vista.



Montamos una reunión sobre empotradores y acometemos un primer largo por un diedro-chimenea (Vº). Hacia su mitad en una pequeña repisa, encontraremos en la pared de la derecha, el único clavo con que cuenta el largo. A su fin, cruzamos sobre un bloque a la vertiente opuesta y montamos el relevo reforzando el clavo existente con empotradores.


Una corta fisura (IVº) a la salida, constituye el único obstáculo del segundo largo. Superada esta, vamos buscando el itinerario más favorable (IIIº) hasta la arista cimera. Donde unos cintas lazando un bloque nos indican el punto de reunión.


Desde la cima descendemos a buscar el marcado espolón sur de la Punta Covadonga


Tras asegurarnos en un bloque lazado, comenzamos la ascensión por el mismo filo del espolón. Primero un corto pasaje de IVº asegurado por un clavo. Después, continuamos con tendencia a la derecha buscando el terreno más favorable (IIIº)  hasta alcanzar una terraza. De nuevo un bloque nos permitirá llevar a cabo cómodamente el relevo.


En la segunda tirada, tras superar una estrecha chimenea (IVº+), vamos buscando el terreno más franco (IIIº) hasta la cumbre. Un bloque lazado nos sirve de punto reunión.



Desde la cima destrepamos (IIIº) hasta una pequeña cresta afilada. Recorriendo esta  (IIº), nos deposita sobre una gran pradera colgada



 por la que tranquilamente ascendemos (Iº) hasta alcanzar  un espolón por el que ascenderemos a Peña Olvidada. 


Mientras cruzamos esta pequeña cresta disfrutamos de nuevo de un  curioso fenómeno meteorológico. El espectro de brocken.  Una antigua leyenda montañera contaba que el observador de este fenómeno moriría al día siguiente en la montaña. Alimentada por el accidente que sufrió el grupo de Edward Whymper  en el Cervino tras ver uno de ellos. A mi mañana, si la parca me viene a buscar, en la montaña no me pilla, me tendrá que sacar del chigre je,je. 


Tras superar unos bloques (IIIº) nos internamos en una canal. En esta, superamos un corto tramo vertical (IVº)  y  apuramos hasta el final de las cuerdas por terreno más suave (IIIº) en alguno de los múltiples bloque que encontramos.


                                                 Ya sin cuerdas (IIº), alcanzamos rapidamente la arista (Iº). Que recorremos en su totalidad.


 Saliendo por ella de entre las nubes a la cima sur de Peña Olvidada.


La tarde ya esta avanzada y tras echar un ojo al reloj, decidimos concluir la actividad. Así que tras las felicitaciones con mis compañeros, Pedro y Carlos y disfrutar un breve rato de las vistas emprendemos el retorno


 El descenso de Peña Olvidada lo llevamos a cabo por su vía normal. Descendemos de la cumbre sur por suave pradera a una vaguada y ascendemos por su otra vertiente a buscar un gran hito visible. continuamos por la vertiente oeste a media ladera  por traza de sendero.


 Pasamos bajo la gran cueva vivac y continuamos sin perder altura  buscando pequeños hitos que nos van indicando el recorrido.


Hasta que demos vista a un gendarme característico. Hasta el que tendremos que descender.


Mediante tres rapeles descenderemos al pedrero que sube hasta la cara este de Peña vieja.     


  Descendiendo por el, enlazamos con el camino que viene de la vueltona. Por él, regresamos algo cansados. Pero plenamente satisfechos y alegres por llevar acabo un recorrido largamente aplazado.