estadisticas

martes, 25 de julio de 2017

"Capricho" en la aguja de la Canalona

Hoy nos hemos acercado a la vertiente cántabra de los Picos. En la estación superior del teleférico, nos recibe un cielo que empieza a cubrirse y una temperatura demasiado baja para encontrarnos a mediados de julio. La mañana esta ya avanzada, por lo que sin más perdida de tiempo nos ponemos en marcha camino del collado de la Canalona.


Al poco de rebasar la Vueltona, damos vista a nuestro objetivo de hoy, la aguja de la Canalona. Hoy, mi compañero Pedro esta de cumpleaños y nos vamos a dar un "Capricho".


 La "Capricho" se encuentra en la cara suroeste de la Aguja. Es una vía de grado asequible, pero a la que no hay que infravalorar.  La equipación en los largos es escasa y la posibilidad de auto-protegerse  son reducidas. Especialmente en la travesía del quinto largo, donde una chapa no estaría de más.


El primer largo transcurre por una marcada canal -chimenea (IIIº) diagonalmente hacia la derecha. Al alcanzar un estrechamiento encontraremos un parabolt donde podremos montar el relevo.


Salimos en la segunda tirada a buscar el filo del espolón (IIIº) que cierra la chimenea por su margen derecho. por el alcanzamos una canal. Donde esta se bifurca en dos,montaremos la reunión sobre un clavo y un cordino lazado en un bloque empotrado a la entrada de la canal de la derecha.


 Desde aquí, podemos ascender por cualquiera de las dos canales, para por terreno sencillo (IIº) alcanzar un collado donde montaremos la reunión sobre dos clavos. Uno en cada lado de la brecha, por lo que necesitaremos un cordino de varios metros para equalizarla o montar  esta con la propia cuerda.


En el cuarto largo ya entramos en roca más vertical y compacta. Comienza con una pequeña panza protegida por un clavo (Vº).


 Superada esta, navegaremos por una compacta placa (IVº+) protegida con un clavo a buscar un pequeño diedro físurado. Unos metros por encima de este montaremos una reunión colgada sobre tres clavos escondidos tras una laja en forma de punta de flecha.


En el quinto largo salimos por una placa navegando primero a la derecha par luego girar hacia la izquierda a buscar una fisura bien marcada (Vº) en la que hallaremos dos clavos.


 Al alcanzar el segundo, empezaremos una fina travesía sobre una poco marcada fisura ciega horizontal hacia la izquierda (Vº+). Es la zona más expuesta, ya que no es posible su protección. a su fin, verticalmente accedemos a un diedro físurado con un clavo en su inicio, por el ascendemos hasta una cómoda terraza donde montaremos el relevo sobre dos clavos y un spit.


En la sexta y última tirada, partimos de la reunión por la derecha a superar una pequeña panza (Vº). Después por terreno más fácil, pero roto(IV), alcanzamos rapidamente la cumbre.


 Aquí, se puede montar la reunión sobre los parabolts con argollas por los que se rapela, hacia la vía normal de la aguja, solución incomoda o bien lazando un bloque.


  De regreso , casi a la altura de la estación del teleférico, de entre la niebla surgen unos pequeños seres fantasmagóricos. una familia de armiños, compuesta por cuatro miembros. A veces cuando menos lo esperas, los Picos te brindan estas sorpresas.


Ha sido una jornada en la que las rachas de viento en ocasiones han estado a punto de sacarnos de la pared. La previsión para la noche y mañana no es nada halagüeña. Así que, pospondremos para mejor ocasión nuestros objetivos y regresaremos a la calidez de los bares de copas.
¡Au revoir!

domingo, 23 de abril de 2017

"Séptimo cielo + No hay caliza na Galiza" en las Peñas del Prado


De nuevo estamos de vuelta en las Peñas del Prado. En esta ocasión, el objeto de nuestro deseo se encuentra en su pared sur, "Séptimo cielo".
Una linea que cuenta con unos tres primeros largos de lo mejor de las Peñas. Tres largos de placas protegidas con parabolts en su sitio, ni cerca ni lejos, que obligan a moverse en el grado.
Los tres finales,se encuentran desequipados y transcurren por un espolón con un grado más relajado.
Autentica vía placer



Arrancamos en el primer largo por un fantástico muro de canalizos (6a+) protegido por ocho parabolts entre los que en algún paso corre el aire. 


Es una escalada sobre todo de pies. Que al cogernos fríos nos castiga sobremanera los gemelos. No encontrando en el largo ningún reposo donde relajarlos hasta alcanzar la repisa donde se monta el relevo sobre dos parabolts. 


En el segundo largo nos aguarda otra placa (6a) más corta y compacta. Protegida por cuatro parabolts


En la que navegaremos con tendencia a la derecha siguiendo las chapas hasta un pequeño nicho donde esta emplazada la reunión sobre dos parabolts.



En el tercero, el mas duro (6c+), salimos verticalmente por terreno cómodo (Vº+)  para luego comenzar una travesía ascendente hacia la izquierda donde comienzan las verdaderas dificultades (6c+).


Terminada esta subimos verticalmente por un muro sin tregua hasta  que en su parte final el grado se relaja (Vº+), a partir de aquí con tendencia a la derecha alcanzamos al poco un hombro donde montamos el relevo sobre dos parabolts. Este largo, largo y mantenido, esta protegido por doce parabolts y aunque se puede uno ayudar acerando, los pasos obligados andarán sobre el 6b.


Después de estos maravillosos tres primeros largos, el recorrido que queda hasta alcanzar la arista, sin perder belleza, desentonan en el grado. 
El cuarto largo arranca con un muro muy corto (Vº) para a continuación tumbarse (IVº).


una veintena de metros más arriba bajo otro murito montaremos el relevo sobre dos parabolt. Los únicos con los que cuenta el largo.


En el quinto la tónica es similar al anterior. Siendo el paso del comienzo más duro (Vº+). Luego avanzaremos espolón arriba buscando el itinerario mas cómodo (IVº+).


Tras bordear por la izquierda un pequeño techito, nos subiremos sobre el para montar la reunión sobre dos parabolts. Este largo también se encuentra limpio de equipación en su recorrido.


Un último resalte (IVº) de apenas diez metros y se alcanzan las verdosas estribaciones de la arista. En la margen izquierda  podremos asegurar al compañero sobre un viejo clavo.


Desde aquí marchamos caminando a buscar el rapel de "La negra". Hace tantos años que la hicimos que no somos capaces de localizarlo.


Al final optamos por lo conocido,y rapelamos por la "Senda vertical". Viendo que vamos sobrados de tiempo y que hacer metros me viene de perlas para ponerme en forma, vamos a hacer esa vía que siempre que hemos descendido por aquí, hemos ido dejando para mejor ocasión, "No hay caliza en la Galiza"


 No traemos croquis, ni referencias de la vía. Pero, a priori parece una linea evidente. Un error que a una cordada menos rodada puede poner en serias dificultades. Importante traer los friends grandes repetidos.... y croquis. Cosa que nosotros no hemos hecho.


El primer largo transcurre por un diedro chimenea (Vº+) vertical, atlético y muy sucio. En el recorrido encontraremos dos clavos. los únicos con que cuenta el largo.
Cuando salgo de él, la linea ya no la veo tan evidente. la lógica me conduce a un pequeño desplome fisurado de aspecto fácil pero muy sucio.


 Cuando miro el arnés se me saltan las lágrimas. Este se encuentra mas vacío que mi cuenta corriente. Habrá que dar el paso a pelo y esperar que más arriba, donde se intuye una terrazita, pueda montar reunión con el material menudo que me queda. Mientras barajo por donde superar el paso, por el rabillo del ojo veo a mi derecha una reunión con dos spits y un parabolt....¡El ángel de la guarda existe!


En nuestro segundo largo, Pedro una vez superado el pequeño desplome continua por terreno fácil pero muy sucio hasta la terracita donde se suele montar la reunión sobre empotradores.


A partir de aquí, sin tener claro por donde continuar decide salir a la arista por una placa un poco a la derecha de nuestra linea (algo que comprobamos más tarde)  y por la que debe transcurrir una vía, para nosotros desconocida. Pues, al final encontramos un spit.


De nuevo a rapelar y corriendo a "Ezequiel" a hidratarse que hoy parece que el sol no nos ha castigado tanto, pero eso...solo lo parece.
Al final, ha sido un día completo. Como en los cines de sesión continua cuando era neno, una de placer y después una de aventura.





sábado, 8 de abril de 2017

"La Historia Interminable" en las Peñas del Prado

Hoy nos hemos acercado hasta el valle leones de Arbas. Las peñas del Prado, uno de nuestros rincones preferidos de la cordillera nos ofrecen una rápida aproximación desde el coche y unos paños de caliza inmejorables desde donde un año más dar comienzo nuestra temporada en roca.
Para la ocasión, nos hemos decantado por una clásica de la cara suroeste, "La Historia Interminable".
Vía  muy bonita, totalmente recomendable. con una gran variedad de pasajes (Fisuras. placas, techos) y que cuenta con los pasos más duros equipados.


 Traer croquis y no mirarlo..... Entramos a la vía por el margen derecho de la laja adosada que sirve de referencia para localizar el comienzo de la vía. Por la izquierda de esta, es IVº y en el recorrido encontraremos un clavo.
 Por la derecha, nuestra opción es poco más difícil. Pero se encuentra bastante roto y sobre todo sucio.
La laja se encuentra coronada por una repisa con un parabolt con argolla donde se monta la primera reunión. Nosotros decidimos enlazar los dos primeros largos.


De la repisa salimos de frente por una fisura con un pequeño desplome protegido por un clavo ( Vº) que da acceso a una vira herbosa por la que con tendencia la izquierda alcanzamos un hombro donde se monta el relevo sobre dos parabolts con argolla.


Nuestro segundo largo  recorre un marcado espolón.  Primero por su margen izquierda a buscar una fisura donde hay dos clavos, el segundo mejor olvidarlo pues su ojal es diminuto. Cambiamos de esta fisura a otra a la derecha (Vº) en la que encontraremos algún clavo y puentes de roca .



 A su fin una pequeña placa (Vº+) con tendencia a la derecha nos deposita sobre un nicho en el que montamos la reunión sobre dos parabolts con argolla.


Comenzamos el tercer largo por una fisura. A su fin, una pequeña placa de adherencia (Vº) protegida por un parabolt nos da acceso a otra con un gran puente de roca. Cuando esta última se extingue divisamos sobre nosotros un parabolt.    


 Desde este un pequeño pasaje en adherencia (6a) diagonalmente hacia la derecha nos deposita en una repisa donde montar el relevo sobre dos parabolts con argolla. Este último tramo esta protegido por un clavo escondido en un agujero.


En el cuarto, partimos verticalmente por una fisura (Vº+) que da acceso a un muro protegido por parabolts (6c+/A1). En los croquis que llevamos pone que se puede lidiar en A0.
Je, je....eso tengo que verlo yo


Tras el último parabolt una fácil travesía a la derecha (IVº+) con un clavo, nos conduce a un nicho donde sobre dos parabolts con argolla montaremos el relevo.


En nuestra quinta tirada, salimos verticalmente por terreno sencillo (IVº) hasta un clavo con un cordino descolorido desde el que sin rebasarlo iniciaremos  una travesía lateral a la izquierda sobre unas gradas hasta un parabolt que nos muestra por donde superar el techo que tenemos sobre nosotros. otro parabolt más arriba protege el paso (Vº+)



superado este continuamos fisura arriba con tendencia a la derecha hasta la reunión. Como las anteriores sobre dos parabolts con argolla.


En el último largo partimos por la izquierda de la reunión a superar un desplome (Vº+) por una fisura fácil de proteger con empotradores.


 Sobre esta, un muro de canalizos protegido con dos parabolts constituye el último obstáculo para alcanzar la última reunión. Nosotros subimos con tendencia a la derecha y montamos la reunión en "Lobishome". Desde donde comenzamos a rapelar. Tres rapeles a tope de cuerda nos dejaron de nuevo a pie de vía.


Tras una jornada donde Lorenzo ha impuesto su ley. Una visita a"Casa Ezequiel" para rehidratar resulta casi obligada.


y sin perder mucho tiempo, de vuelta pa la tierrina, que ya voy pillado de tiempo para llegar a ver al joven talento del blues britanico Mitch Laddine.

                       
                                           ¡"It´s only rock and roll, but I like it"

sábado, 8 de octubre de 2016

"Amistad con el diablo" en el Urriellu


El viento, cual diablillo travieso, ha campado a sus anchas durante toda la noche en la vega. Aun no ha amanecido, cuando mi compañero, Carlitos, me abandona en busca de un confortable desayuno en el refugio. 
En el, viejos amigos, Gelu, Chamoso....departen entre cafes y tostadas las últimas consignas antes de comenzar su jornada laboral. 
Nosotros, mientras tanto, decidimos abandonar nuestra idea original de recorrer la "Regil". Demasiados metros en un ambiente de cara norte. Nos iremos buscando el solecito por la  canal de la Celada en la siempre agradecida cara este del Picu. Donde se encuentra una ruta que se que Carlitos ansia inscribir en su curriculum y a mi, realmente me apetece volver a recordar.
 Alli, nos espera "Amistad con el diablillo", como la denominamos mi compañero Pedro y yo tras recorrerla hace un veintena de años. En aquellos tiempos, estaba  muy mitificada y  nosotros eramos bisoños escaladores. Durante años postergamos su visita temiendo no estar preparados. Cuando al final lo hicimos, nos dimos cuenta que ya habíamos toreado en plazas con menos nombre. Pero, más dificiles de salir en hombros por la puerta grande.


"Amistad con el diablo" es una de las vías mas conocidas y deseadas del  Picu. Realiza un recorrido directo por el centro de su pared este. Con una calidad excepcional de su caliza, cuenta con las reuniones y pasos más duros equipados con parabolts. En el resto de la ruta es complicada , incluso a veces imposible la auto-protección. Por lo que habremos de asumir alejes considerables entre seguros. Mejor afrontarla con el grado bien asentado.


El pie de de vía esta situado a la derecha de una gran laja característica de cara este.  En el primer largo (IIIº+) bordeamos esta laja por su margen derecha por una placa de profundos canalizos hasta situarnos encima de ella. 



Montando la reunión (común con "Capricho de Venus") sobre dos parabolt. 


 En el segundo (IVº) salimos por la derecha de una laja grande que se encuentra encima de la reunión



y diagonalmente hacia la izquierda vamos a buscar otra laja más pequeña. Bajo esta procedemos al relevo sobre dos parabolts.


En la tercera tirada (IVº) la pared comienza a enderezarse y disminuye la posibilidad de instalar seguros flotantes. En él, salimos diagonalmente hacia la izquierda hasta un puente de roca lazado.


 Para desde este verticalmente unos pocos metros más arriba alcanzar una repisita donde se ubica la reunión sobre dos parabolts.


El cuarto largo (Vº+/6a) es el más difícil tecnicamente, también es el más protegido. Salimos verticalmente a buscar un parabolt bien visible desde la reunión. Son unos diez metros donde podremos emplazar algún friend. Por encima encontramos otros dos parabolts seguidos. entre ellos se sitúa el paso más difícil del largo.


tras superar el tercer parabolt, por encima nuestra hacia la derecha se observan unas manchas blancas.  sobre ellas, se encuentra la reunión sobre dos parabolts. En el camino, encontraremos un puente de roca que protege este último tramo.


En la quinta tirada (Vº), unos metros a la derecha por encima de la reunión al comienzo de un desplome observamos el primer parabolt. Superando  este con tendencia a la izquierda hallaremos el segundo (También visible desde la reunión).


superada la zona desplomada, hacemos una travesía lateral a la derecha a buscar una gran chorrera negra por la que progresaremos hasta un tercer parabolt ( esta parte es la más expuesta de la vía). Unos metros más arriba se encuentra el relevo sobre dos parabolts.


En el sexto (Vº) salimos en la vertical a buscar un techo fisurado. Por su margen izquierda, continuamos diagonalmente a buscar un puente de roca lazado.


 Por encima de este, superamos una laja por la derecha y montamos sobre ella el relevo sobre dos spits (reunión común con la "Martinez-Somoano")


A partir de aquí una corta y  fácil travesía (IIIº) nos deja sobre la vira donde se encuenta la penúltima reunión de la "Cepeda". Desde aquí, se puede descender por ella a buscar los rapeles de "Espejismo de verano" o continuar por esta, en dos largos, hasta el boquete que da paso al anfiteatro de la cara sur.


Nosotros siendo esta la primera visita del año, no nos queda otra que subir a rendir vasallaje a la patrona.


 Visto el empeoramiento del tiempo que nos encontramos al bajar, ha sido un acierto escalar en la otra vertiente.


Envuelto en una fría y húmeda nube dejamos la vega cuando descendemos de regreso a casa. Pero ni la mala climatología detiene el transito de devotos. Nuevas cordadas vienen a medirse en el Picu. Entre ellas nos cruzamos con el amigo Germán  y un compañero que vienen a batirse con el "Cuelebre".
Fastidia bastante tener que marcharse. Pero....Mañana hay que currar. ¡C´est la vie!