estadisticas

sábado, 13 de octubre de 2012

Cresta de los Castillines

 
 
Ya empiezan a menguar los dias, las mañanas son más frescas y cuesta más despedirse del edredón, hoy tras desayunar en Campomanes con Javier y Pachu nos hemos acercado los tres hasta Tuiza, a donde no vengo desde hace tiempo, mis ultimas visitas al macizo han sido en invierno y por la vertiente leonesa.
Rápidamente nos ponemos en camino hacia el circo del Meicin, no es el ansia por trepar lo que nos mueve, más bien el frío que nos roe en el aparcamiento en sombra. 
 

    Al llegar al circo veo por primera vez el refugio, yo soy más de vivac, pero no entiendo la polvareda que genero su rehabilitación, si se hace una obra es para mejorar y creo que aquí se ha echo, que si es necesario o no, en eso nunca nos pondremos todos de acuerdo je,je.
    Desde el refugio salimos hacia el valle de Covarrubia, pero en vez de buscarlo directamente, faldeamos bajo las paredes de los Portillines para coger el pedrero lo más arriba posible. La nube entra y sale continuamente y nos permite ver de cuando en cuando nuestro objetivo de hoy.


al llegar a los joyos de la cabra salimos definitivamente de la nube, pero para nuestra desgracia no es el sol quien nos recibe sino Eolo que reina en las alturas.
 Siguiendo los jitos vamos buscando el camino más evidente hacia el collado que separa el Siete del tercer Castillin.

 
Llegados al collado buscamos protección del aire mientras observamos la vía que hemos elegido para acceder a la cresta.

 
Barajamos la posibilidad de volver por donde hemos venido, pero ya que estamos aquí habrá que intentarlo, la roca esta increíblemente fría, haciendome perder la sensibilidad en los dedos, viéndome obligado a colgarme en alguna cinta antes de afrontar un paso para poder calentar las manos.


un muro (Vº+/6a) protegido con tres spits y un clavo da paso a una fisura (IVº) que nos deposita bajo un techo donde se encuentra una reunión incomoda que me salto para continuar por una fisura horizontal (IVº) en bavaresa donde había un clavo, al colocar una cinta me queda en la mano, los pies en precaria adherencia, las manos insensibles, solo tengo ganas de llorar.
 
 Al final de la fisura doy vuelta al espolón y monto en una terraza la reunión sobre varios clavos (una cinta de 4 metros me da vida al poder coger un tercer clavo más alto, los dos que forman la reunión no dan mucha confianza).
La reunión esta protegida del aire, invito a mis compañeros a seguirme que no se hacen esperar, también ellos han tenido su castigo mientras me aseguraban.

  
Salgo verticalmente por una grieta-fisura (IVº) a proteger hasta una llambrialina (IIIº) que cruzo en adherencia hacia la derecha para entrar en un diedro (IIº+,un clavo).
 
 
En su parte superior en una vira monto la 2ª reunión sobre un parabolt (con la tuerca al limite) y un clavo viejo que refuerzo con un par de fisureros.
 
 
recorremos la vira (IIº/+) en su totalidad hasta llegar a la horcada por donde viene la vía de "la cueva", hay una reunión sobre cable, la salto y sigo hasta la cima para montar reunión lazando un bloque. 
 
 
mis compañeros se reunen rápidamente conmigo, coronando nuestra primera cima de hoy, Javier ya tiene el Castillin que le faltaba y Pacho  tiene el primero.
 
 
tres metros por debajo del buzón se encuentra montado un rapel que en unos doce metros nos deposita en una cómoda terraza en un collado.

 
Paso natural del viento, que nos azota sin miramientos, solo en invierno he pasado tanto frío, cuando la sangre vuelve a circular por las manos el dolor es indescriptible, retengo el aire en los pulmones en un vago intento por engañar al dolor, solo el que lo ha padecido lo puede comprender. 
 
 
Aunque la cresta es fácil (IIIº) en algunos zonas tiene ambiente, debiendo prestar atención en algunos puntos por la mala calidad de la roca.
  Decidimos mantener la cuerda, los músculos atenazados por el frío y el viento reinante así nos lo aconsejan.
 En el camino encontramos un par de spits, pero en general se puede proteger correctamente con los medios habituales, el único pero es el rozamiento de las cuerdas.


Cuando alcanzamos la cima del 2º Castillin celebramos el final de las dificultades, a partir de aquí ya solo nos preocupara el frió.


   Bajamos por la canal de la vía normal de acceso al 2º Castillin, coronando al poco la cima del primero.


     El ansia por coronar el ultimo Castillin puede a Javier que posa la rodilla en suelo, sanitarioooo, sanitarioooooo.


      Finalizadas las curas, celebramos alcanzar la cumbre de el último de los Castillines.


Corriendo donde el terreno nos lo permite bajamos de nuevo hacia el Meicín, encontrandome ya casi
en la vega con Aguirre (aperturista de la "G.R.E.I.M." al 3º Castillin) que viene de señalizar algún tramo del Primer trail de la montaña de Ubiña que se va a tener lugar mañana.
 


 
A ratos volvemos la mirada para recrearnos con el bello recorrido que hemos realizado, pero sin descuidarnos que el chigre nos espera



Ya en Tuiza, el mejor descubrimiento, el local que iba a albergar el Centro de interpretación del Parque de las Ubiñas - La Mesa, ye ahora un chigre y además se bebe y se come de miedo a buen precio, un acierto el destino dado a este local je,je.

 
¡Salud y buen provecho compañeros!

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